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Fundamento Ético-Religioso

Fundamento - Hospice Madre TeresaEl cáncer es una enfermedad social, no sólo por su incidencia (es la segunda causa de muerte en los países industrializados), sino por todos los problemas que acarrea el tratamiento de una enfermedad crónica e incurable.

En nuestro país, según el informe del Instituto Nacional del Cáncer, los tumores se constituyen en la principal causa de muerte entre los 40 y los 64 años y la segunda en los grupos de 5 a 39 años y mayores de 64 años. Asimismo, el cáncer representa la primera causa de muerte por enfermedad entre los 5 y los 14 años de edad, con aproximadamente 400 defunciones anuales.

En gran parte del mundo la mayoría de los pacientes con cáncer se presentan con enfermedad avanzada. Aproximadamente el 70% de los pacientes con diagnóstico de cáncer morirán por esta causa, independientemente de los tratamientos disponibles. La mayoría de los pacientes con cáncer avanzado (70 a 85%) y hasta un 60% de pacientes con cáncer en cualquier estadio de la enfermedad experimentarán dolor además de otros síntomas complejos. Es cierto que el dolor mal controlado, sumado a otros síntomas distresantes, incrementa la visión negativa sobre el sufrimiento, lo que tiende a generar la tentación de la eutanasia (adueñarse de la muerte, procurándola de modo anticipado, poniendo así fin a la propia vida o a la de otros). “En realidad, lo que parecería ser lógico y humano, al considerarlo en profundidad se presenta absurdo e inhumano. Estamos aquí ante uno de los síntomas más alarmantes de la “cultura de la muerte, que avanza sobre todo en las sociedades de bienestar, caracterizada por una mentalidad eficienticista…– Juan Pablo II, Evangelium Vitae, 1995, nn. 64.

La mayoría de los pacientes con cáncer antes de fallecer deberán transitar un camino de sufrimiento que se va incrementado a medida que se acerca el final natural. Esta etapa se vive con mayor frecuencia en los hospitales, donde no se les puede brindar todo el cuidado necesario porque el sistema no se encuentra capacitado para la asistencia de los pacientes con estas características. Este hecho, sumado a la necesidad de dar una respuesta cristiana, concreta e inmediata1, a los pacientes con cáncer en fase terminal, fue motivo, para que un grupo de voluntarios católicos, sacerdotes, profesionales y no profesionales, fundemos en la ciudad de Luján, el Hospice Madre Teresa.

El HMT es una institución, inspirada en el ejemplo de santidad de la Madre Teresa de Calcuta, que se dedica a brindar asistencia y acompañamiento a los pacientes con cáncer en su fase final, teniendo también por objeto el estudio, la reflexión y la investigación médico-filosófica, sobre los diferentes temas inherentes a los Cuidados Paliativos, sin perder la identidad cristiana y la Misión de fecundar y fermentar la sociedad con el Evangelio.

Así como debe respetarse la persona humana desde el comienzo de la vida, de la misma manera, será exigido ese respeto hasta su fin natural.

1BENEDICTO XVI, Deus Caritas Est, 2005, n.31.