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La importancia de la Fe y la Razón en el Cuidado Paliativo

Es cierto que definir al hombre resulta muy complejo, pero no presentar una antropología de fondo que guíe la praxis del Cuidado Paliativo es también riesgoso, porque podemos caer en concepciones o cosmovisiones totalmente contradictorias, o lo que es más grave aún, proponer antropologías que en algunas ocasiones puedan atentar contra la vida de las personas. En la medicina y sobre todo en los Cuidados Paliativos no hay un concepto único del hombre, sino multitud de imágenes, ideas y concepciones antropológicas.

La Bioética Personalista, ontológicamente fundamentada, y las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia Católica, nos han permitido llevar adelante en el Hospice Madre Teresa una ética del cuidado, considerando al hombre como una uni-totalidad de espíritu encarnado o cuerpo espiritualizado, que necesita ser abordado tanto en la dimensión natural como en la dimensión sobrenatural. En este abordaje multidimensional mantenemos un diálogo permanente e integrador entre la fe, la razón y la ciencia. La fe nos ha permitido profundizar la mirada interior, abriendo la mente para poder descubrir durante el acompañamiento de los enfermos la presencia operante de la Providencia. Con la luz de la razón hemos podido recorrer este camino junto al paciente y su familia de forma libre, sin obstáculo y hasta el final. Hemos encontrado en la reflexión filosófica y la fuerza de la fe, la síntesis más alta que el pensamiento haya alcanzado jamás, integrando la novedad aportada por la revelación sin menospreciar nunca el camino propio de la razón.

Consideramos desde el HMT que es imprescindible el diálogo integrador entre la fe, la razón y las ciencias, por eso nos ha surgido la necesidad imperiosa de iluminar los Cuidados Paliativos, no sólo con la filosofía, sino también con el Evangelio y el Magisterio de la Iglesia.

Esta entrada tiene un comentario
  1. Me parece muy bueno y clarificante lo que dice este artículo, porque es necesaria la formación y la formación que es fidelidad a la Palabra divina, a los acontecimientos de Dios en la Historia y a la recta interpretación en unidad con el magisterio de la Iglesia, para que además de realizar toda esta obra, unifiquemos el sentido que tiene, por qué lo hacemos, cómo lo hacemos y cuál es la meta hacia la que marchamos. Muy buen artículo en su brevedad.

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