Saltear al contenido principal

Aprendiendo de ellos

Soy una de las nuevas voluntarias del Hospice y llegué con muchas dudas y miedos pero a medida que me fui integrando me di cuenta que me gusta mucho ser parte del grupo, me hace muy feliz poder ser útil desde mi pequeño lugar, me siento como una pequeña gotita en el mar, me gusta ser esa gotita, confundirme con las demás para que ese mar pueda cumplir su misión. Una misión tan importante que todos decidimos hacerla bien para poder recibir en breve a nuestros huéspedes y darles lo mejor de cada uno de nosotros, para ello nos preparamos día a día y momento a momento; siento que todos estamos unidos por el mismo motivo, lo que me da mucha fuerza para seguir en ese camino.

Con el objetivo de aprender de ellos, salimos rumbo a la Casa del Buen Samaritano en la localidad de Pilar; Gogó, Pauli y yo una mañana lluviosa de viernes. Tras el recibimiento pasamos un momento a la capilla y en silencio rezamos. Cuando llegó Inés fuimos a ver las tareas que hacía respecto a la blanquería y otros menesteres; recorrimos la casa, vimos desempeñar sus tareas a las voluntarias, nos contaron sus experiencias; y entendimos que siempre se puede, con mucha vocación, amor y dedicación las cosas van saliendo de manera tal que se resuelven los imprevistos y se logra cumplir con todo, siempre respetando las prioridades de los huéspedes de la casa, brindándoles la atención, contención y afecto que se merecen.

Con esa premisa regresamos a Luján, muy contentas de la experiencia vivida y muy agradecidas del trato afectuoso que esa bella gente nos dispensó, dispuestas a seguir con nuestra misión en la Casa de la Divina Misericordia con la convicción de que a pesar de las adversidades y contratiempos que se presenten siempre el Espíritu Santo ayudará a que podamos hacer lo que nos proponemos.

Atte. Margarita Magadán
Voluntaria – Coordinadora Área Blanquería

Esta entrada tiene 4 comentarios
  1. Qué lindo contarte entre nosotros, Margarita. Hermoso tu testimonio. Refleja lo que realmente vivimos en esa visita al Buen Samaritano. Personalmente me llena de alegría tu presencia en la Casa de la Divina Misericordia.Que Dios te bendiga!

  2. Hermoso tu testimonio Marga, que Dios te bendiga y el Espiritu Santo te ilumine en este camino que has emprendido del voluntariado, un beso

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *