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Compartimos el testimonio de Juan, huésped del Hospice, de su esposa Silvia y también de la psicóloga que estuvo a su lado en los momentos que compartió en el Hospice.

Carta de Silvia, esposa de Juan
Gracias a todo aquel que con una oración le dio fuerzas.
Gracias a todos los que nos llevaron y nos trajeron.
Gracias a todas las personas que le brindaron un ratito de su tiempo y se tomaron unos mates con él.
Gracias a todos los que nos mandaron un mensaje de esperanza. A todo aquel que llamó preguntando ¿Cómo esta Juanchi? ¿Precisas algo?.
Gracias a las personas que nos mandaron desde leña para mantenerlo calentito en el invierno o esas fuentes de asado que lo enloquecían tanto.
Mil gracias al Hospice Madre Teresa que lo confortó en sus últimos días de lucha; a todo el personal, voluntarias, médicos, enfermeros. Belén, maravillosa persona, no puedo acordarme de todos los nombres. Todavía conservo ese abrazo fuerte que me dio Mabel, cuánto necesitaba ese abrazo, ese mimo de abuela.
Mi flaco se fue rodeado de mucho amor, todo el amor que su familia, amigos, compañeros de trabajo le dieron.
Juanchito, mi flaco, un ser de luz que desde el 28/02 nos va a guiar desde el cielo o desde donde el haya querido ir.
La verdad no puse nombres, porque no quiero olvidarme de nadie.
Simplemente, ¡GRACIAS!
Silvia
Testimonio de Juan

Carta de Juan, Diciembre de 2015
Madre Teresa:
Esto sí que es difícil, escribir sobre el lugar en donde antes de medicarte o sacarte algún estudio, sentís que te abrazan… de una manera que sentís que todas esas dudas, esas amarguras, esos nervios, se van disipando de un modo, que en verdad es indescriptible.
Cada persona que te presentan es amorosa, cada persona que yo conocí hacen lo que hacen de corazón, a conciencia, sabiendo que de este mundo no nos vamos a llevar nada material… es un lugar donde está lleno de gente re amable!
Qué pena que uno, en mi caso, lo conoció así! A veces me pongo a volar y pienso qué hubiese sido conocerlo mucho antes y si podría estar haciendo algún trabajo, seguro que por ahí sí o por ahí no se sabe, quedé pendiente de ir a trabajar en un tiempo; va, no sería un trabajo estar entre tanta gente amable y capacitada, más vale! Una experiencia de no creer! Solo con observar, tratar o saludar, yo me doy cuenta de la riqueza de esas personas.
Les dejo a todos un abrazo, un beso enorme, en especial a unos amigos: Viaggio, Belén y Norma.
Repito, a todos!! Pero en especial a estos amigos.
Mil gracias por haberme enseñado que la vida tiene estas cosas y que hay personas que están! Gracias, gracias y gracias!
Juan

Carta de Belén, psicóloga que acompañó a Juan y a Silvia
Juan escribió la carta en una de sus noches de insomnio, en su cuaderno, el cual podíamos leer siempre y cuando él ya no estuviera con nosotros! Gracias Juan por permitirme compartir estos meses con vos y aprender tanto de esas largas y lindas charlas! Fueron momentos únicos y de gran importancia para mí! Y gracias Silvia, por prestarme a tu Juancho y dejarme acompañarlos como familia… Saben que siempre estarán en mis oraciones y mi corazón! Un beso enorme para vos y los chicos!
Belén

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