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Liliana San MiguelQuería contarles, a través de este testimonio, mi experiencia en el Hospice y cómo logró formar parte de mi vida.

Llegué aquí como parte de una búsqueda personal por la cual pudiese ayudar a las personas ofreciendo más que nada mi tiempo y esfuerzo. Algo que pudiese complementarse con mis valores y forma de pensar.

Todo comenzó hace 4 años con un aviso de la organización en el diario local. La admiración que siempre tuve por la Madre Teresa y su obra hizo que la búsqueda personal empezara a encaminarse y me decidiera a tocar timbre un día por la tarde. Fui amablemente recibida por Gastón, quien escuchó mis inquietudes y respondió mis preguntas. Luego, fui invitada a participar del curso de nuevos voluntarios que se estaba llevando a cabo. Realmente me sentí muy bienvenida y hoy puedo decir que de esta misma manera son recibidos pacientes, familiares y voluntarios que día a día se acercan al Hospice Madre Teresa.

Desde ese día me involucré de lleno en las tareas de voluntaria, siempre intentando ayudar desde mi lugar y, sin lugar a dudas, el Hospice comenzó a formar parte de mi vida de una manera muy significativa. Siento un orgullo muy grande poder ser parte del voluntariado y todo lo que ello conlleva. Pero además, estoy agradecida por el aprendizaje continuo que la experiencia me otorga, ya sea de los integrantes de la organización y especialmente de los mismos pacientes.

Es muy difícil de expresar con palabras… Uno va a visitar un paciente para dar humildemente un poquito de cariño y se encuentra con que recibe el doble de amor. En ese momento, me siento como si tuviera alas, me siento flotando en el aire, seguramente sostenida por Cristo.

Quizá de todos los pacientes y sus recuerdos y enseñanzas, Ema, mi primer paciente, fue la que más me quedó grabada en el alma. Tenía una sonrisa que iluminaba la sala y una expresión aún más impactante.

Rezo para que todos ellos descansen en paz. Pido que Dios me ilumine siempre delante de los pacientes, y espero tener más tiempo libre para poder dedicarle al Hospice. Doy gracias a todos los profesionales y compañeros voluntarios, por la experiencia y tiempo compartido.

Atte. Liliana San Miguel
Voluntaria

Esta entrada tiene 2 comentarios
  1. Lili… es un orgullo tenerte entre nosotros… sos una gran persona que alimenta día a día el voluntariado en el Hospice, además de tu incondicionaldad en la tarea cotidiana!!!!! Te quiero mucho!
    Pauli

  2. Lili: agradezco a Dios el haberte conocido y también la oportunidad de compartir esta tarea. Tu testimonio te pinta tal cual sos.Gracias por tu generosidad Siempre!!

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