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Ser un Médico Católico”Creer es, en la oscuridad del mundo, tocar la mano de Dios y, en el silencio, escuchar la Palabra, ver el Amor”1

Muchas personas en el hospital me preguntan por qué llevo una cruz en mi chaqueta de médico. La respuesta es simple: “soy un médico católico”. Por supuesto, no pocas veces, comienzan a increparme recordándome todas las inmoralidades que a través de los siglos han cometido algunos hombres en la Iglesia, aclarándome al final, que no creen en los curas y en la Iglesia como institución.  A pesar de las críticas, y sin dejar de dar razones de mi fe, aclaro con valentía cuál es el significado de ser un médico católico2 y qué significa para mí seguir el camino de Cristo Médico.  Hago mías las palabras de la Madre Teresa de Calcuta: “cómo no voy hablar de la persona que amo”, de Jesús, que con su pasión, muerte y resurrección nos ha abierto las puertas a la vida eterna. Él es el Camino que debemos recorrer, la Verdad que debemos proclamar y la Vida que debemos vivir.

Ser un médico cristiano implica salir del ámbito de lo que todos piensan y quieren, de los criterios dominantes fundados en la hipocresía, el poder y la mentira. Ser un médico católico es entrar en la luz de la verdad sobre nuestro ser y entregarse al bien común del que sufre3. Es aceptar el misterio de la vida y no preocuparse sólo por la cura del cuerpo, sino trabajar para la “salvación de las almas”. Es ser paciente y tolerante con los que piensan distinto, es perseverar en la oración y confiar en la Divina Providencia. Ser un médico católico “significa ser custodio y servidor de la vida humana. El médico es como el buen samaritano que se detiene al lado del enfermo haciéndose su próximo (prójimo) por su comprensión y simpatía, en una palabra, por su caridad. Así el médico participa del amor de Dios como su instrumento difusivo y a la vez se contagia del amor de Dios hacia el hombre. El médico con su ministerio terapéutico participa de la acción pastoral y evangelizadora de la Iglesia. El médico cristiano está totalmente obligado a defender la vida en cualquier etapa en la que ésta se encuentre, pero en especial en las etapas en las que más débil se sienta, como son las iniciales y terminales. Su personalidad se diseña desde un claro y absoluto no al aborto y no a la eutanasia. Ser médico es un camino para llegar a la plenitud del ser humano. Comporta una proximidad e intimidad especial con Dios, a la vez que significa una apertura y una donación total a los demás. Esta es la identidad católica del médico, ser la transparencia de Cristo que sana”.

Ser un médico católico implica tener una profunda vida interior y de oración, ya que el apostolado sin oración y entrega plena a Cristo se transforma en simple filantropía. Como refiere Benedicto XVI, en su último Ángelus de este segundo domingo de Cuaresma:

“Sobre todo, el primado de la oración, sin la cual todo el empeño del apostolado y de la caridad se reduce a activismo”.

Agradezco a la Iglesia que siempre ha ido prolongando la misión de Jesús con gran variedad de iniciativas asistenciales en el ámbito de la salud. Para los fundadores del Hospice Madre Teresa la Iglesia es nuestra Madre y Maestra, que nos guía y nos ayuda a profundizar en el misterio de Cristo para la salvación de las almas.

Atte. Dr. Cristian Viaggio
Médico Voluntario

1 Palabras de Benedicto XVI al concluir los Ejercicios Espirituales de la Curia Romana. CIUDAD DEL VATICANO, 23 de febrero de 2013.
2 Javier Card. Lozano Barragán, Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud.
3 Cft. Joseph Ratzinger, La infancia de Jesús, Planeta, 2012, p. 74.
Esta entrada tiene 4 comentarios
  1. Cristian, muchas gracias, en primer lugar, por esta bella reflexión, y gracias, además, por vivir y testimoniar la presencia de Jesucristo, como María y como Madre Teresa, en tu persona, tu vida, tu familia, tu vocación médica, en el Hospice. Estupendo el artículo. Un abrazo.

  2. buscando en internet, algo que me saque este dolor, perdi a mi papa hace un mes por cancer de prostata con metastasis, pero hasta el dia de hoy me pregunto si estuvo bien atendido, por tener pami le toco un hsopital publico de provincia, donde lo unico que hicieron es esperar a que deje de respirar, eso es lo que siento yo
    tuvo una internacion de dos semanas, en la cual tuvo desde convulsiones, y ver ese sufimiento me mato, en vida, hoy a un mes siento que no voy a poder superarlo, por favor les pido ayuda, necesito saber donde obtener contencion, y que me den un lugar donde hablar sobre esto y que entiedan esto que pase, so maria de 39 años
    maria

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