Saltear al contenido principal

En el Hospice Madre Teresa creemos que el acompañamiento no termina en la atención del huésped. Por eso, creamos espacios pensados para brindar contención, escucha y orientación a las familias que transitan su etapa final de vida. Uno de ellos es el taller de Reuniones Multifamiliares, donde compartimos vivencias, reflexiones y herramientas que ayudan a atravesar este camino con mayor fortaleza y comprensión.

Sabemos que cuando una persona enferma, también lo hace su entorno. Por eso, ofrecer un espacio de escucha sincera, libre de juicios y lleno de empatía puede marcar la diferencia en momentos difíciles. Allí, las palabras se vuelven puentes, las experiencias compartidas alivian el peso del dolor y la red que se forma entre familias y profesionales fortalece el cuidado integral.

Hoy les compartimos las palabras de algunas de las familias que participaron en el último encuentro:

“Hermosa la reunión. Sirvió saber que no sos la única persona que está pasando por algo así.”

“Sinceramente no dejan de sorprenderme como equipo, por la calidez y el amor con que siempre nos han tratado durante todo este tiempo.
Gracias por brindar un espacio de escucha”.

“El Hospice es un lugar donde nos dan respuestas siempre, y consejos que nos ayudaron mucho, siempre en el momento justo en que lo necesitábamos”

“Nos dieron mucho amor. Saber que alguien externo a la familia nos escucha es importante”.

“Les agradecemos infinito, por cómo nos reciben y nos tratan en cada ocasión.
También es una forma de desahogarse el hecho de poder hablar”.

“Gracias por el acompañamiento. Muchas gracias por preguntar y preocuparse por todos nosotros. Gracias por estar”.

“Muchas gracias por darnos el espacio. Por sobre todo estamos super agradecidos por la atención y contención que recibimos en el Hospice. La verdad que es un lugar súper especial, y la calidad humana que manejan, es hermosa y fundamental”.

Cada una de estas voces nos impulsa a seguir construyendo un espacio donde el amor, el respeto y la humanidad sean el centro de todo lo que hacemos. Porque acompañar, escuchar y sostener también es cuidar.

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *