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Compartimos las palabras de Mariela Cantón, Secretaria en la Casa de la Divina Misericordia. A continuación vamos a conocer juntos su historia y sus sentimientos hacia el Hospice Madre Teresa:

Cuando me propusieron escribir un testimonio sobre mi paso por el Hospice, no dudé en hacerlo desde el corazón y con el corazón…

Conocí al Hospice en circunstancias no muy gratas, hace casi 14 años a través de la enfermedad de mi papá. Llegué con muchos miedos, dudas y sentimientos encontrados. Nunca voy a olvidar las palabras de Paula Olaizola que fue quién me recibió: “Ojalá el caso de tu papá no sea para nosotros, pero ustedes con las manos vacías no se van a ir”. Por supuesto que no nos fuimos con las manos vacías, al contrario, llenaron nuestros corazones controlando los síntomas de papá y ayudando a toda la familia.

A partir de ese momento quedé estrechamente ligada al Hospice, tenía mucho para agradecer. Participé en todo evento, presentación o charla que se hacía… me parecía que todo era poco y Lorena Etcheverry siempre me decía: “Ya va a llegar el momento de estar más”.

Después de varios años, ya con una familia propia, me contactó Cristian Viaggio preguntándome si quería ser secretaria del Hospice. Por supuesto que quería, quería pertenecer a la hermosa familia Hospice y me estaban dando la posibilidad de ayudar a la gente que venía como yo buscando respuestas…

Voy a contar algo que terminó de convencerme que era el momento de estar: un día que vine a hablar con Cristian antes de empezar, traje a mi hijo Manuel (en ese momento tenía 5 años, él ya había estado antes en la casa pero cuando recién se había inaugurado). Cuando salimos me dijo: “Mamá, me gusta mucho este lugar, es PAZ, ¿vos vas a estar acá?”.

Hace 3 años que soy Secretaria en el Hospice. Es un trabajo muy gratificante, recibo mucho más de lo que doy. Todos los días me llevo algo, una enseñanza, una sonrisa, un abrazo. Es una satisfacción descubrir día a día que con pequeñas acciones de todos los que hacemos el Hospice aliviamos a las personas, no solo al que sufre una enfermedad, sino también a sus familias, como lo hizo el Hospice para con mi papá y mi familia años atrás.

Ayudar a otras personas a transitar por momentos difíciles parece duro, pero se hace fácil cuando se cuenta con un equipo de personas que apoyan en todo momento, profesionales y voluntarios que hacen del Hospice una gran familia. Estoy muy agradecida de pertenecer y colaborar con mi gotita de agua en el mar del Hospice…

Como dije antes, el Hospice puede seguir adelante gracias a un equipo de trabajo, tanto profesionales como voluntarios, y aportes de Socios y Padrinos.

Para seguir siendo y haciendo el Hospice, necesitamos sumar más voluntades físicas y monetarias. Espero que el manto de la Virgen nos siga cubriendo y la Providencia nos dé la fuerza para perseverar.

¡Gracias a todos por permitirme pertenecer!

Mariela Cantón,
Secretaria Administrativa

Esta entrada tiene 2 comentarios
  1. Buenas tardes a la familia del hogar, mi nombre es Patricia Garcia, estoy cursando mi ultimo cuatrimestre de la carrera de Enfermería, en la Escuela Cecilia Grierson en CABA,

    actualmente estoy cursando a través de diferentes plataformas, dada la situación que todos estamos transitando.

    Mi interes al comunicarme con Ustedes, es que estoy viendo como enfermedad terminal, el CANCER y debo realizar un trabajo sobre unas de las herramientas que se utilizan como cuidado paliativo : la meditación.

    Por lo que me contacto con Ustedes para saber si algún profesional me puede brindar información sobre esta técnica, si es que la utilizan.

    No sabia de la existencia de este hospice , pero a veces las cosas suceden y por algo suceden.

    Agradeceré cualquier ayuda a fin de guiar mi trabajo, les dejo mis saludos.

    Patricia Garcia

  2. Mi agradecimiento es para todo el equipo por supuesto, pero no puedo dejar de agradecer la paz que me transmitio Mariela.
    A fines de enero pasado, llame desesperada al Hospice, buscando una ayuda por mi mamá que se estaba muriendo, yo era solo un llanto, no podia hablar…. pero Mariela sólo con su voz, logro calmarme, senti que mi corazon se llenaba de paz, mas alla de mi dolor.
    Eternamentea agradecida con el Hospice

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