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El día 28 de abril José María Muñoz, artista de nuestra ciudad, participó de la inauguración de «Adiuvare II» realizada Camarín de la Virgen en la Basílica Nuestra Señora de Luján, ilustrando la bella imagen de la Virgen de Luján. Algún tiempo después, ya concluida la obra, José se acercó a la Casa de la Divina Misericordia para obsequiarnos su maravilloso dibujo. ¡Muchas gracias José por este gran regalo!

A continuación compartimos algunas palabras de José, quien nos cuenta cómo conoció al Hospice Madre Teresa y decidió formar parte de la segunda edición de Adiuvare, la muestra fotográfica a completo beneficio de nuestra institución:

«Desde los comienzos del Hospice, no recuerdo bien el año, supe de su existencia a través del testimonio de Lorena Etcheverry, Psicóloga del Hospice y parte de mi la familia.

Sin embargo, nunca me acerque al Hospice a informarme sobre el trabajo que allí se realizaba. Aún con un caso muy cercano en mi familia: mi Mamá durante muchos años libró batallas contra el cáncer, una la ganó y otra la perdió, y como el final fue rápido, como familia no nos comunicamos con el Hospice.

Pero el que me «contagió» y nombró tantas veces como pudo y en cada lugar para que más personas conociéramos y quisiéramos ayudar a libre albedrío fue Adrian Melo, un gran amigo de años. Y precisamente él me invitó para que, en la presentación de Adiuvare II, dibujara a María en un lugar Sagrado, su Camarín en la Basílica de Luján.

El día que me invitó a participar del evento, fuimos hablando y dándole forma a lo que yo haría ese día, por ejemplo eligiendo la foto en la que basaría mi dibujo… y fue en ese momento que me dio ganas de que ese dibujo quede en manos del equipo del Hospice Madre Teresa.

El día que lo empecé a dibujar en la Basílica, en ocasión de la inauguración de la muestra fotográfica de Adrian, conocí a varios de lo que trabajan allí y cuando lo vi a César, actual Presidente de la Comisión Directiva – a quien conozco de hace años – le manifesté mi deseo de que el retrato de María sea llevado al Hospice cuando lo terminara, siempre con la debida aclaración de que con ese cuadro se haga lo que María de Luján y el equipo del Hospice decidan. Así, César y todo el equipo lo aceptaron con mucha gratitud y respeto, siendo esto un honor para mí.

Finalmente hace un par de semanas conocí físicamente la Casa del Hospice y a algunas de las personas que en él trabajan. Fue muy emotivo para mí en muchos aspectos, ya que se conjugaron muchas cosas, como la cordialidad del recibimiento para conmigo y a mi obra, el afecto, el revivir un poco mi historia familiar y tantas sensaciones más.

Después de la visita me volví a mi casa con algo que ya venía escuchando en diferentes tiempos y lugares pero que, en ese momento, lo termine de confirmar: ‘El Hospice Madre Teresa y las personas que forman parte de él y lo que ellos hacen voluntariamente, son una de las máximas expresiones de Amor al prójimo’ y eso a su vez confirma, no solo que no está todo perdido sino, más bien, que mucho se ha ganado.

¡Les mando un gran abrazo a todos!»

José M. Muñoz,
Artista y colaborador local

Esta entrada tiene un comentario
  1. Gracias José nuevamente por involucrarte con el Hospice desde tu lugar de GRAN artista. Un placer muy grande contar con vos y haberte recibido en nuestra casa

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