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Nuestros Voluntarios y el Amor al Prójimo

Luego del receso tomado durante los meses de enero y febrero, el grupo de voluntarios que acompañan a los pacientes atendidos por el Hospice, volvió a encontrarse en las reuniones de los días miércoles.

¿Quiénes son los voluntarios? Son personas que decidieron ofrecer su tiempo y dedicación a las diferentes necesidades de nuestros pacientes para mejorar su calidad de vida, personas que optaron por la solidaridad y el amor al prójimo como una actitud existencial y asumieron su vocación con un fuerte compromiso que se manifiesta en el acompañamiento y cuidado amoroso de los enfermos y sus familias.

Cada voluntario, con su labor, contribuye a que los pacientes del Hospice transiten su situación vital con la mayor dignidad posible. Su tarea no es nada fácil, requiere especial preparación, tal es así que para integrarse al equipo deben realizar un curso anual que dicta el Hospice de manera periódica e incluye temas de cuidados paliativos y formación espiritual. Después de completar dicho curso, asumen la responsabilidad de participar semanalmente en las reuniones que tienen por objetivo hacer un seguimiento del trabajo realizado con los pacientes, compartir logros y dificultades, como así también ser un espacio de aprendizaje permanente y de autocuidado.

Para el año 2012, los voluntarios han puesto la mirada en la Casa de la Divina Misericordia, en el rol que deberán asumir cuando se concrete el ansiado proyecto de abrir las puertas del Hogar. En tal sentido, han decidido postergar por un tiempo el inicio de un nuevo curso y la incorporación de nuevos voluntarios, con la finalidad de fortalecerse como grupo, profundizar su formación y el vínculo con otros Hospices.

La actividad del voluntariado muchas veces es silenciosa, sin embargo su acción es esencial para llevar adelante la misión de asistir y cuidar humanamente a los enfermos. Es un trabajo duro pero, sin dudas, enriquecedor. Dios proteja a cada una de las almas que ofrecen día a día su corazón y su esfuerzo para que podamos seguir siendo y haciendo el Hospice.

Atte. Lic. Lorena Etcheverry
Psicóloga

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