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María, nuestra…

Me ha costado mucho encontrar las palabras para relatar nuestro encuentro, pues hemos vivido más o menos cuatro meses intensos e inolvidables. Y hoy quiero decirte que te recuerdo con un profundo amor incondicional.

Cuidarte fue un gran aprendizaje personal y profesional, conocerte una bendición; nunca pediste en mí la perfección, porque me respetaste tal como soy: un simple ser humano. Me aceptaste como una persona distinta y confiaste en mí serenamente, no conocí todos tus “secretos” no pude cubrir todas tus necesidades, pero juntas compartimos dolores, errores, sonrisas, sueños y esperanzas. No logramos conocer mil respuestas, pero nos conformamos disipando algunas inquietudes.

Me recibiste todos los días con tu saludo cariñoso y nuestro famoso “digame licenciada” clave de múltiples risas.

Tardes y nochecitas de mirar retrospectivamente nuestras vidas, compartiendo experiencias lindas y tristes, conmoviéndonos y agitando nuestras almas hasta el llanto o la risa sincera. Me enseñaste a encarar el pasado con dignidad y valentía, encontré en vos a una mujer única que siempre sacó fuerzas para luchas contra la adversidad.

Cuando aceptaste tu situación de enfermedad y proximidad a la muerte, desnudaste tu alma, llevaste muy lejos de vos tus sombras, perdonaste, encontraste tu divinidad y en ella a Dios y apareció tu luz de libertas. Brillaste auténticamente con el gran amor por tus hijas, tus nietos, tus bisnietos y se expandió a todos los que te acompañamos con cariño y respeto.

Tu legado es aprender que el amor no obedece nuestras expectativas, sólo sigue su rumbo. Que el amor cae como lluvia y sopla como el viento; que es un regalo a la humanidad y algo fundamental para vivir y también para morir.

Gracias María por ser nuestra y embellecer con tu presencia el Hospice Madre Teresa. Gracias María por dejar que te cuidemos solidariamente y por enseñarnos a ser mejores personas y profesioanles.

¡Brilla en el cielo eternamente y por siempre en nuestro corazón!

– Liliana, Enfermera

Esta entrada tiene 3 comentarios
  1. Lily leer tus palabras me llena el alma. Agradezco a dios haberte conocido en el cursillo. Sos de esas personas que enseña a través de ella y de los demás, como en este testimonio. Llevas la docencia en cada verso que fluye de tus labios.Un besote.

  2. Liliana que bellas palabras,como las que nos regalaste esa mañana que te conocí,entendí el significado de la vida eterna,sin dudas invitaría a todos mis amigos del face que tuvieran una breve charla contigo.Sos una hermosa persona,

  3. La familia y amigos de Teresa DESALVO quieren dar las gracias a todos los integrantes del HOSPICE por la calidez humana,el amor y profesionalismo con que trataron a TERE y a todos nosotros. QUE DIOS LOS BENDIGA a vos Lili a al DR Damian especialmente.

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