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Muchos creen que cuando hablamos de dejar un legado nos referimos a algo material, pero realmente no es así. Un verdadero legado es una huella que se deja para que te recuerden, ya que tu esencia seguirá viva a través de él.

Y así es que nuestra huésped Gaby está alegrando el jardín de nuestra Casa de la Divina Misericordia para que cada uno de los que pasen por ella pueda disfrutarlo desde la ventana de su habitación.

El «jardincito», su primer proyecto, ya está finalizado y ahora está en proceso su segundo proyecto «las casitas para los pajaritos». Falta muy poquito para que ellos las disfruten y se queden en nuestro jardín.

Cada día podemos aprender algo y hoy Gaby nos enseña lo que es realmente un legado.

«Cuantos corazones tocaste, ese será tu legado en esta tierra».

Desde el Hospice Madre Teresa agradecemos a Gaby y su familia, a Mariela y a las chicas del Taller, creadoras y ejecutoras de tan hermoso proyecto y a los Voluntarios que se ocuparán de su cuidado con el amor y la dedicación que los caracteriza.

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